Médicos que desertaron en Brasil pueden volver, pero ¿a qué se enfrentan en su retorno?

Es conocido lo que aconteció entre los gobiernos de Brasil y Cuba, con relación a los médicos del programa Más Médicos. Bolsonaro prometió a los galenos cubanos que se quedaran en Brasil, pagarles directamente y tener con ellos a su familia.

La realidad

Bolsonaro no cumplió lo prometido. Los médicos cubanos en la nación carioca se sienten defraudados e inseguros. Llegaron incluso a escribir una misiva a senadores en Estados Unidos para pedirles ayuda para volar a USA.

El Ministerio de Salud Pública reiteró la disposición de Cuba a acoger a sus galenos que no regresaron de Brasil tras el término del programa Más Médicos

La declaración oficial

Esta es la declaración: “… poniendo por encima de todo la dignidad humana, los derechos y la seguridad de nuestros médicos, incluidos aquellos que decidieron no regresar al concluir su misión, el Ministerio de Salud Pública ratifica que, como lo ha hecho para los que han estado en otros países, está dispuesto a recibirlos en la Patria y ofrecerles empleo en el Sistema Nacional de Salud cubano. Nuestra embajada y consulados en Brasil están listos para apoyar su regreso, proporcionándoles la documentación requerida y asistiéndoles en lo que esté a su alcance”.

Pero, ¿a qué se enfrentan en su retorno y cuáles son los miedos?

Conversando con varios médicos cubanos, unos colaboradores en activo en varias partes del mundo y otros que desde hace un tiempo desertaron a sus misiones, es interesante lo que manifiestan.

Existen criterios de que el regreso de un galeno desertor está marcado por la duda y el temor profesional. Se piensa que una vez en la patria será muy probable que le asignen una meta laboral casi de castigo.

Lo que quiere decir la opinión anterior es que entre guardias y asistencia en lugares remotos o complicados, el médico estaría siendo castigado.

Otros temores están justificados por la posible imposibilidad de lograr superación, o sea, para el medico que desertó y regresa sería muy difícil superarse por medio de alguna especialidad.

Pero quizás el mayor de los miedos sea que dicho profesional de la salud ya no volverá a ser integrado a una misión médica a otro país, pasando a ser un imprescindible en la patria que no pueda salir de la isla.

Algunos tal vez piensen en que el retorno de quien deserta de una misión está marcado por la frustración del salario medio de un médico cubano. Sin embargo existen los temores antes expuestos que son más alarmantes para ellos.

De todas maneras hay que obligatoriamente considerarla situación de los médicos que decidieron quedarse en Brasil. Ya no tienen la promesa del Presidente, y ya pesa sobre sus hombros el castigo de los 8 años sin poder regresar a ver a sus familias en la isla.

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