¿Son estas las 10 mentiras cubanas?

Lo más bonito de este asunto es que a uno lo enredan con estas “mentiras patrimoniales” y uno sabiendo que es guayaba lo acepta así, tan campante. Hay embustes cubanos que ya tienen que ser reconocidos por la UNESCO porque son parte de la cubanía.

Uno… Préstame hasta mañana

Es una mordida tan vieja como tan efectiva, porque todavía hay gente que sigue cayendo en ella. El de la isla hace una mezcla efectiva de necesidad urgente, desesperación y abuso de confianza ¡Y lo logran! El lío es que la gente sabiendo que no le van a pagar na, presta… pero así es el cubano, más bueno que el pan de la bodega.

Dos… Nos vemos a tal hora

Y siéntate a esperar… ¡no llegan! Tienen que pasar dos o tres horas entonces vienen corriendo, y traen alistada en la lengua otra mentira cubana para justificar la tardanza. Dicen que en Cuba hay hora de estar y hora de comenzar. ¿Quedaste en alguien para verse? Échale hilo al cometón que ese llega a la hora que le salga del centro del pecho.

Tres… Espérame que voy sin falta

¡Ahí está la mentira, ahí mismitico! Lo mejor de todo es que se sabe a la perfección que no van a ir, y nos quedamos esperando. Asegura la mentira cubana que determinada persona asistirá “sin  falta” al encuentro y jamás sucede. Si vuelves a ver al que metió la guayaba, dirá otra mentira nacional.

Cuatro… Se rompió la guagua

Nadie le manda al Transporte de la isla a tener un historial tan grave en cuando a excelencia en el servicio de traslados. Las guaguas se han roto, ¡o no!, en el medio de la vía y eso ha sido cauda de impuntualidades o ausencias.

Cinco… Solo tengo billetes grandes

Esta mentira cubanísima está relacionada al orgullo de los cubanos y su disposición a ocultar la ranquera del bolsillo. Es clásico preguntarle si tiene cambio para un billete de pequeña o mediana denominación y la respuesta es veloz “Solo tengo de 20… o de 50… o de 100” cuando no tienen ni la plata del ahora’o ¡15 kilos!

Seis… Estaba enfermo

La mentira de ámbito laboral, estudiantil, social, familiar, ¡lo que sea! Si no fuiste, entonces la manera más certera de callar los reclamos criollos en la isla es decir que estabas enfermo. Levemente se puso de modar matar amigos, abuelitos o tíos que morían y volvían a revivir, pero mejor que eso, más humano, decir ¡Ay si estuve grave!

Siete… Voy hasta allí na’ má

Otra mentira del transporte. ¡Tan mala que están las ruedas y cuando al final el amarillo detiene al carro estatal, el chofer cari limpio dice que va “pa’ allí alñantico”. ¡Que clase descarao el tipo ese que mira por donde va y dijo que “hasta allí na’ má”

Ocho… Yo casi no como

¿Y a esta cómo le decimos, la mentira gastronómica? Aunque también puede ser la guayaba de los comilones.  El cubano por lo general tiene “buen diente” eso no se discute. A casi nadie le gusta que le digan comilón, o glotona, o que le hagan referencia al peso y talla. Un cubano está reventando la ropa y con una cara de yo no fui asegura que se mete en la boca un par de cucharaditas de comida, y ya.

Nueve… Te llamé como 100 veces

Esta es clásica, tradicional, antigua, oficial, como sea que se le diga para que todo el mundo sepa que es un cuento que te deja la boca cerrada. Antes no había modo de comprobarlo, ¡pero ahora! ¿Dónde están las llamadas perdidas? Entonces la culpa es de ETECSA, CUBACEL, de la mala cobertura y de tu tareco móvil.

Diez… Yo no estoy borracho

No, que va, y se está cayendo de lado, y le mete la cabeza a un poste, y tiene los ojos como dos bolas de candela. Pero esta, esta si es una mentira cubana y universal, lo que pasa que no es lo mismo decir que no estas borracho cuando has tomado tequila o vodka, a cuando tiene tan fuerte el tufo de la chispa  e’ tren.

Lo son, y hay más

¿Una pregunta?

¡1o Respuestas!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Revistería